Un verso.





No quita el llanto, borrar ausencia; no quita las lágrimas, escribir demencia...






Si no quedará vida...
















Las huellas de fuera, no tendrían sentido

y los cabellos marchitos

no sabrían donde succionar lamento...




Cual raspaje ocasiona tristeza...,

violín quebrantado

agoniza..., al tiempo




Cercenando migajas

dichas del universo




Lágrimas expuestas, desnudas

caen de la mirada, borrosa

el ocre de la luz

irradia la sombra

con el arma

asesinando la alma...,






¡Sí no quedará vida!

¡Estás palabras serían las últimas... palabras...!






Holocausto. I.







Caminar sobre la muerte.

Perdido y apagado...

Las manos siniestras;
desangran pudor...


El hollín, tatuado
en costillas débiles
al dolor la vida...,
al cielo el dolor...

Caminar sobre alambres...,
la sangre en el óxido...,
pies quebrados...
el llanto apedreado......

y la voz -la voz,
agonizando
buscar
un
poco
de paz.

Y balas corrompen la sien;
en búsqueda de la luz
y el cuarto en la cabeza...
-oscuro- en penumbra
grita dolor, dolor asalta
la guerra entre ecos...
y la tristeza es amor,
y el amor -mera ilusión-

las manos caídas...
látigos mentales
degollan la flor...,
pétalos marchitos
sucumben... ante... el odio...